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Otros Universos

Published Date: agosto 1, 2014

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Español
978-99967-42-02-6

El Libro

Otros Universos es una extensión, un hermano espiritual de “Alicia y los Universos Alternativos” En sus 200 páginas pueden encontrarse 31 relatos que tratan sobre multiversos, viajes en el tiempo, el futuro próximo, rock, leyendas, y tecnología. El libro comparte algunos personajes con Alicia, así como con libros anteriores del autor. Las historias son por demás variadas, pero muchas de ellas están entrelazadas, a pesar de ser independientes. A lo largo del libro puede verse la evolución de ciertas tramas, o repercusiones de cuentos previos.

Reseñas y Crítica

Alejandro Hernández – Escritor

Muchos dicen que un libro es para el autor como un hijo, una parte del mismo, sus vivencias, anécdotas, sentimientos y hasta inclusive ocultos resentimientos que afloran en la obra bajo el manto de un personaje que finalmente puede terminar de mala manera, convirtiéndose la obra un poco en la catarsis de la propia vida del autor y un reflejo oculto de su entorno.

 

Así como en la vida misma el hijo tiene rasgos del ADN del padre, las obras de Juan de Urraza o Jeu Azarru, nombre que figura en la partida de nacimiento de este y sus otros hijos de papel, reflejan la personalidad y esencia del autor.

 

Idealista, ingeniero informático, amante de la velocidad, el rock alternativo y los videojuegos, siempre estuvo y está en el ojo del vertiginoso huracán de la tecnología. Editor de las primeras revistas digitales del país, Delta e Hipermedia y metido en todo lo que a tecnología se refiere Juan, también hizo entre otras cosas un postgrado en formación “ético- teológica”.

 

Imagínense una gran licuadora en donde se colocan como ingredientes, tecnología, teología, ética, horas de lecturas de las obras de Isaac Asimov y Tolkien, videojuegos y rock a todo volumen, ironía, velocidad, ingenio, idealismo y una pizca de su gran talento, el resultado no puede ser otro que OTROS UNIVERSOS.

Esta selección de 31 relatos, comparte la magia de su hermana Alicia y los Universos Alternativos, e incluso la preocupación de nuestro origen, desarrollo y lucha por la subsistencia de Señores de Fuego, pero fundamentalmente la preocupación por el camino de la tecnología y el equilibrio entre el beneficio y ventajas que las maquinas nos ofrecen, y la dependencia adictiva y deshumanizante, cada vez más marcada.

 

198 páginas, de cuentos, frases y poesías, no bastan para poner en el tapete al inhumano y frío mundo al que nos puede llevar la tecnología si no anteponemos al ser humano como tal.

 

En Otros universos encontrarán viajes en el tiempo, que si bien pueden solucionar injusticias presentes, no impiden que nuestras cargas, pesares, o amantes despechadas, puedan perseguirnos en el futuro lejano. Máquinas que nos garantizarán unas seguras vacaciones a pleno sol a costa de perder la capacidad de asombro y la esencia misma del ser humano. Dilemas filosóficos, que nos llevan a pensar que el “¿Y si hubiera hecho tal cosa?” pueden ser una realidad en un mundo paralelo.

 

Tampoco está ajena la crítica social presente en “El Síndrome de Zavala”, llevada al extremo en el cuento “Vanidad” o en “Hoaxes”.

 

En fin, ficción y realidad, que pueden no serlo, se fusionan en este coctel que los llevará a descubrir que la imaginación no tiene fronteras si la alimentamos como se debe.

 

Les garantizo que al zambullirse en el intrincado y deliciosamente combinado cúmulo de vivencias y sensaciones de cada uno de los relatos descubrirá, cubierto por el manto de la ficción, un mundo con el que podrá identificarse, reflexionar y fundamentalmente disfrutar.

 

José Vicente Peiró – Crítico Literario

 

De nuevo estamos ante una obra miscelánea, donde se combinan el cuento más largo con el microrrelato y aparecen poemas a modo de cesura sustentadores de la reflexión en el discurso, o simplemente reivindicaciones de conceptos humanos como el silencio o ser uno mismo. Se afianza con ello el estilo de Urraza, y se incrementa el valor de sus reflexiones sobre nuestra existencia con nuevos argumentos trazados con su peculiar forma y la utilización de la ficción -de la ciencia-ficción- como medio sólido de comprensión de la realidad. Sus preocupaciones son las recurrentes de sus anteriores obras pero con un estilo más consagrado, con un lenguaje depurado y lleno de neologismos tecnológicos (¿O ya no son neologismos? ¿Existen ya los nanorobots?).

 

De esta forma, vuelve a plantearse el tema del demiurgo creador en “Who Made Who”, subrayado desde el principio con la cita del grupo de rock duro AC/DC (el elemento pop siempre ha estado presente en la obra de Urraza), “¿Quién creó a quién?, ¿Quién te creó a ti?”, y la creación de universos desde el pensamiento del protagonista, aunque el fallo del experimento crea seres melancólicos y aburridos a pesar de ser a su imagen y semejanza. Y del poder de las máquinas sobre el hombre, como en el caso de Clara en “Arte (Inteligencia Artificial III)”: proporcionan felicidad convirtiéndonos en mascotas, pero el hombre alcanza “la plenitud”; llenan de vacío. En todas partes hay víctimas de la tecnología, como se observa en “Tecnología y relaciones”.

 

El tema de los viajes en el tiempo, incluyendo la creación de máquinas para facilitar el traslado cronológico, también está presente en el microrrelato “Tiempo y clima”. En “El fondo para el viaje en el tiempo” estamos ante el viaje por espacios, por dos diferentes dimensiones, porque un hombre corriente circula a alta velocidad por la autopista, pero tiene un accidente y de repente despierta y se encuentra en un lugar etéreo y desconcertante. Desemboca en un lugar de la Time Restoration Co., donde se está fabricando el viaje en el tiempo que le corresponde. Había sido rescatado en el momento previo a su muerte. El dominio del tiempo es una preocupación del autor, así como su conversión en espacial (“Tiempo”). También “inventa” el autor tecnologías de futuro como la máquina del clima, en el relato del mismo título y, como es habitual, el personaje reivindica que la vida es más importante que cualquier objeto (y la educación recibida). Otro tema recurrente de Urraza es la destrucción de la naturaleza por la acción del hombre en nuestro mundo, junto a la reivindicación de los hábitos artísticos humanos, y aquí reaparece en “Música”. Como se subraya en el poema que sigue a este relato, “Mar”, “somos tripulantes de un naufragio / sobrevivientes, dispersos”, pero queda una playa como refugio para desaparecer de la destrucción. Interesantes serán también los microrrelatos como “Luz”, la mayor parte de los cuales refuerzan las ideas y argumentos desarrollados en la obras.

 

Ese lugar-refugio se opone al lugar etéreo de otros relatos. El rechazo a la despersonalización y la comunicación tecnológica gracias a la labor de un panfleto recogido por el protagonista que provoca su concienciación en “El Manifiesto”, desemboca en la búsqueda de esos espacios de vida. También se pregunta en el poema “Sueños” por el lugar en que han quedado las ilusiones de antaño: el mundo necesita el sueño para que el ser humano siga existiendo. En esos mundos utópicos de Urraza, en “Calendario”, las guerras entre universos se acaban con la creación del Calendario Galáctico Unificado, no sin antes haber aniquilado a los ejércitos humanos y esclavizado a los supervivientes dado que no querían aceptar la creación de este calendario. Desde ese momento, la guerra pasa al olvido. Frank promete en público la regeneración celular y genética que permite lograr la vida eterna en “Generaciones”, pero algo falla: ¿estará castigando Dios a la humanidad por su intromisión en el secreto de la vida al permitir solo la existencia de siete generaciones?

 

En algunos casos, los relatos son muy cinematográficos. Creo que es archiconocida la historia de Philip K. Dick desarrollada por Ridley Scott con el nombre de Blade Runner inspirada en la novela ¿Sueñan los androides con las ovejas eléctricas?, donde el agente ha de luchar contra los replicantes huidos de un inhóspito lugar. Aquí más o menos parte de esta historia se reproduce en “Alien”. Hay que salvar a la humanidad, de nuevo. La ironía se hace presente en ocasiones. En “Chat TB” el profesor de sociología se escandaliza ante el lenguaje exhibido en un chat televisivo, reivindicándose así la corrección lingüística frente a la pobreza del habitual en estos medios. La reproducción literal de la expresión de los nuevos medios de comunicación tecnológicos es la base de “Hoaxes”, una reflexión sobre las enfermedades actuales y su relación con la evolución médica y farmacéutica, de la misma manera que “Percepción” es un debate sobre la visión del universo.

 

Como novedad, Urraza rescata a los dos protagonistas de sus libros anteriores, Alicia y Zavala. Ambos se encuentran, ella le pregunta por su estado y él le manifiesta estar confuso por los espacios y los tiempos, indeciso, viendo el futuro sin saber el camino a tomar. Alicia está convencida de que ambos son reales, no una ficción. De esta forma, el diálogo acabará siendo un instante previo a la inspiración para el inicio de la novela El síndrome de Zavala. ¿Ficción o realidad? Ahí está el planteamiento del autor: ¿los personajes viven si sólo habitan una historia creada? Y es que todos los relatos de la obra no son de ciencia-ficción. Existe un núcleo importante de reflexión sobre la posibilidad de crearse una vida ficticia en la imaginación. Es el caso de Roberto Carlos en “Fútbol”, personaje que espera durante siete días para volver a la cancha virtual y triunfar ante amigos y conocidos. La imaginación necesita su tiempo de recuperación para volverse a reactivar. El tema de este deporte también está presente en “El torneo”. Cuentos fantásticos como “Rock y Diablo”, donde se desarrollan motivos de la música rock, anuncian la presencia del misterio en la vida, o el vampirismo de “La mordida”, junto a problemáticas humanas como la prostitución (“El fin de la prostitución”), o reflejos de la vida real como la creación de la antología musical en “La colección de MP3s”, se inmiscuyen entre los relatos de ciencia-ficción. Es un planteamiento continuo de cuestiones éticas (“Vanidad”). Como se observa, Urraza sustenta sus cuentos en fundamentos procedentes de la cultura popular también.

 

Generalmente, Urraza utiliza un narrador omnisciente, en tercera persona, acomodado a los diálogos de los personajes. Sin embargo, en ocasiones acude a la primera persona, como en “La vieja del árbol”, uno de los relatos más extensos. “Absurdo” es un diálogo, una dramatización de una pareja. Es un lenguaje más rico de lo que pueda parecer a simple vista, y muy ajustado a sus pretensiones.

 

Como colofón, de forma valiente, Urraza recrea un suceso importantísimo para la evolución de la libertad de creación literaria en el Paraguay: la condena a dos años de prisión a Nelson Aguilera, surgida de la demanda por plagio planteada por otra escritora María Eugenia Garay, dada la existencia de una similitud argumental: el viaje en el tiempo, en el caso de ambas obras, a los días previos a la independencia de Paraguay. Relato sin desperdicio, provocador, es una clara defensa de la libertad del autor frente a la coacción, con un manejo perfecto del tiempo, donde Nelson es un narrador anciano, y la reivindicación de la misma libertad que pedían los protagonistas de la independencia. La literatura sobrevive al tiempo, a los avatares y a la decepción ante la falsedad de una denuncia sin sentido y sin sustancia ni sustento argumental.

 

Demos paso ya a la lectura de Otros universos. Viaje, querido lector, piense, reflexione y, sobre todo, disfrute de la capacidad imaginativa de un autor que es una realidad con estilo propio y con personalidad literaria. Incluso si no le gusta la ciencia-ficción, disfrutará con buena parte de estos relatos. Juan de Urraza nos ayuda a entendernos como seres humanos frente a un mundo actual en fase de tecnologización acelerada. A lo mejor el hombre debe detenerse a pensar en él mismo y en su destino.

 

Delfina Acosta – Crítica Literaria

Juan De Urraza, con su excelente relato titulado “Música”, nos lleva con un lenguaje bien pulido y sostenido por una sólida estructura de ideas, a un mundo aparte.

 

La imaginación en su estado de floración abarca cuanto nos va contando en torno a una mujer que va a una playa donde hay faro, sol y mar.

 

Desilusionada por culpa de un amor perdido, trata de hallar un poco de paz en dicho sitio. En un momento dado, la dama encuentra un grande y hermoso caracol marino.

 

¿Qué misterio puede tener un simple caracol sino el de reproducir el sonido del mar? Pues bien, el ejemplar aquel llevaba consigo una melodía de acordes milenarios según se desprende de la lectura. Como si toda la vida marina se agolpara dentro de él sonaba y ella escuchaba aquella música extraña. Mas la mujer, temiendo caer en la locura, termina por apartarse de aquel “fenómeno”. “Las historias mágicas dejaron de interesarme tiempo atrás, cuando empecé a recibir los primeros golpes de la vida”, se lee en el texto.

 

Percibo que hay una lección en este cuento singular.

 

Hay que aprender, pues, a diferenciar lo que es un simple engaño, un guiño de la pura ingenuidad, de la realidad.

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